En 1988, después del huracán Gilberto y la cantidad de personas afectadas por el fenómeno natural, un grupo de amigas comenzó a visitar comunidades marginadas para apoyarlas en su reorganización.

El primer paso que dieron, fue juntar un grupo de mujeres con la intención de darles talleres de manualidades, para que las señoras pudieran vender y de esta manera incrementar los ingresos de las familias.

Convencidas de que la mujer es quien puede lograr un cambio radical dentro de las comunidades, organizaron a las mujeres en cooperativas para que fueran ellas mismas quienes administraran el material  y la venta de las manualidades que elaboraban.

Todo el trabajo realizado durante esta primera etapa de trabajo fue voluntario, y los recursos los obtenian de sus bolsas, es decir, no había financiamiento.

Al cabo de varios años de trabajo con este mismo grupo, las voluntarias se dieron cuenta que no habían tenido los resultados que esperaban, pues las mujeres empezaron a descuidar los hornos del barro, las máquinas de cocer, las pinturas de óleo, incluso notaron que las artesanías que estaban produciendo no eran de la misma calidad que las que se hacían en un principio.

Después de platicar con las mujeres que se quedaron en la cooperativa, el grupo de voluntarias detentó que el problema no era la falta de interés, sino la violencia familiar que enfrentaban las mujeres que asistían a los talleres de manualidades. Este fue un parte aguas, ya qué por más herramientas que se les dieran para mejorar su economía, la baja autoestima y la depresión profunda de las mujeres sera el verdadero obstáculo.

Algunas de las voluntarias se capacitaron para poder dar y hacer grupos de reflexión, en los que las mujeres pudieran hablar de sus problemas más íntimos. De esta forma vieron la enorme necesidad de contar con recursos para estos nuevos talleres.

para 1999 el grupo de voluntarias se convirtió en lo que hoy es VICCALI A.C y siguiendo el mismo ideal de ofrecer una mejor calidad de vida a las personas con quienes trabajamos, van naciendo programas y proyectos que satisfagan las necesidades de nuestros (as) beneficiarios (as).

Trabajamos en polígonos de extrema pobreza en 8 municipios del área metropolitana de Monterrey, (Escobedo, Apodaca, San Pedro, Santa Catarina, Juárez, Monterrey, García, Guadalupe) en 2 microregiones, una en el estado de Nuevo León (Zaragoza) y en 2 del estado de Puebla (Pahuatlán y Tlacuilotepec) respondiendo a las necesidades de:

  • Capacitación de mujeres agentes de cambio en sus comunidades.

  • Formación de sujetos de desarrollo.

  • Elaboración de proyectos productivos.

  • Promoción de participación ciudadana, liderazgo social, mediación (como herramienta para erradicar conflictos en la familia y entre miembros de la comunidad), grupos de autoapoyo para mujeres (tocando temas como género, identidad, vida cotidiana, sexualidad, inteligencia emocional, asertividad, relaciones de pareja, familia).

  • Promoción para una cultura de paz (autoestima, creatividad, proyecto de vida, liderazgo social, mediación).


DESPUÉS DE LOS TALLERES LAS MUJERES, LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS:
  • Manifiestan que tienen mejoriía en la comunicación familiar.

  • Adquieren herramientas para tomar decisiones por sí mismas.

  • Conocen sus derechos y obligaciones como ciudadanos (as).

  • Los niños y las niñas, se fueron abriendo contando sus experiencias, teniéndonos mayor confianza y mostrando  compromiso a la hora de responder a los temas que se fueron tratando.

  • Los niños y las niñas platican que ya no se gritan cuando se pelean y si tienen problemas los han resuelto hablando o pidiendo consejo a las facilitadoras de los talleres a sus familiares y al personal operativo de la organización.

  •  Los niños y las niñas visitan el centro los días que no hay talleres, pintan, juegan, arman rompecabezas o ven películas.

  • El grupo de adolescentes trabaja en una carpeta con los temas propuestos por ellos (as) mismos (as) junto con las facilitadoras de los talleres.

  • Se canalizan casos de violencia ya sea física, psicológica, económica o por negligencia a las autoridades competentes y por la red del Consejo Coordinador de ONG´s a las organizaciones que pueden dar asesoría según sea el caso,

  • Tanto mujeres como niños y niñas aumentan su participación ciudadana al preocuparse por el otro y la otra y lo demuestran asistiendo con regularidad a los talleres y organizandose para hacer campañas de limpieza del centro y de las áreas comunes de la comunidad.

  • Se logra el compromiso de nuestros (as) beneficiarios (as) con todas las actividades.

  • Demuestran un alto nivel de conciencia entre ellos (as) mismos (as) hay mucha ética y conciencia de moral y honradez.